martes, 26 de enero de 2016

Arquitectura de la vida eterna



Bienvenidos sean todos al primer artículo de los Viajes de Icarus, en donde les platicare por donde ando hurgueteando junto a mi fiel cámara “la negra” para obtener las mejores fotos junto a un relato lo mas fidedigno posible y poder compartirlo con todos ustedes,  nuevamente sean todos bienvenidos a este espacio para que puedan apreciar las maravillas que esconde nuestro planeta.



Los cementerios siempre han sido tema de discusión en todos los países del mundo y sus distintas culturas, muchos lo consideran un lugar sagrado de descanso, otros lo consideran simplemente el destino final de nuestro cuerpo después del paso por esta vida, hay tantas interrogantes acerca de la vida y sobre todo de estos lugares, que me he decidido a mostrarles que los cementerios no son solo muerte y pena, son mucho más que eso y hoy los invito atraves de estas líneas a que recorran conmigo el campo santo siendo observado de un punto de vista distinto al común que solo ve tristeza por la pérdida de un ser querido, aquí comienza nuestro viaje por el campo santo.

Era un caluroso medio día en Santiago y llegando a la estación de metro “cementerios” emprendí mi caminata hacia uno de mis lugares favoritos en el mundo, el sin fin de escaleras para salir de aquella estación es un reto para cualquiera que no desee terminar con la lengua afuera, terminado mi recorrido por los interminables escalones, el sol golpeo fuertemente mi cara dejándome algo cegado por unos segundos, siguiendo mi camino ya dentro del cementerio, mis pies avanzan sin un rumbo alguno dándome así la libertad y tranquilidad de perderme por esa calles antiguas que han visto pasar a centenares de personas que ya han partido de este mundo y  sus familiares sumidos en pena, como también han visto familias felices porque sus seres amados han dejado ya de sufrir y están un descanso eterno,  perdido entre decenas de pequeños mausoleos una figura distante atrae mi atención, eran un par de leones que cuidaban la entrada de un antiguo mausoleo que dejaba ver los estragos del tiempo en él,  la serenidad en el rostro del inanimado animal es contagiosa, posee una paz en su semblante, me senté junto a él y lo observe por largos minutos, apreciando cada detalle que pudiese encontrar, su color negruzco no generaba rechazo, al contrario era muy agradable a la vista ya que combinaba perfectamente con el  entorno, junto a él su gemelo en el otro lado de pórtico miraba silencioso su alrededor a la espera de que su dueño volviese a la vida, ese primer encuentro dejo una serenidad en mi corazón que hasta hoy no puedo quitarme.






Guiado por mi instinto decidí caminar por estrechos pasajes, impregnándome de esa paz y silencio que me rondaba desde hace ya un rato, a lo lejos se podían oír algunos niños riéndose de vez en cuando, alguna llave abierta dejando salir agua a borbotones, observo todo a mi alrededor, cada cosa que veo me parece fascinante, leo fechas de nacimientos, muertes, frases como amado esposo, devoto abuelo, madre luchadora y me pregunto cómo serian esas personas durante su vida y con sus familias, muchas fotos desgastadas por el sol miran en silencio mi caminar, pero no siento miedo, me siento más acompañado que nunca y eso alegra mi caminar, me tope con un cruce muy amplio y frente a mí se erguía una pequeña estatua que observaba mi cara de curiosidad, tenía que mirarla de cerca sentir su esencia, su textura, me preguntaba cuantas cosas habría de ver a lo largo de los años y creo que esa será una pregunta sin respuesta para mi, un detalle que me llamo mucho la atención  y que no pude dejar de fotografiar, fue su rostro con una calidad de detalle impresionante, sus ojos parecían tener vida y lograbas saber que te estaba viendo, de sus ojos habían rastros de que había caído agua pero de manera constante, dejando un efecto que a simple vista da la impresión de que aquella estatua había llorado u lloraba con frecuencia. ¿Llorara por el mundo? ¿Llorara por aquellos que han ya partido? Nuevamente preguntas sin respuestas, nos observamos sin pestañar como si de un concurso de niños se tratase, obviamente perdí pero sentí que había ganado un amigo de todas formas,  espero logren sentir lo mismo que yo con su mirada.



Siguiendo mi camino saludo a los cuidadores de aquel campo santo que están día y noche velando por el descanso eterno de los que ya han partido, mis pasos me llevan por una callejuela que es colindada por una arboleda de araucarias milenarias, me entregan sombra para este pesado sol pero también caminan junto a mi sin rumbo aparente, la escena cambia y se llena de verde, pasto y grandes plantas adornan ahora los caminos, dándole vida a un lugar considerado solo para la muerte, curioso no,  a mi derecha un macizo gigante de piedra y mármol me observa, un panteón muy grande con una cruz muy antigua en lo más alto, no pude evitar sentirme atraído por tal magnifica construcción, me perdí entre sus pilares, rodeándolos uno a uno tratando de imaginar cómo serian aquellas construcciones en el pasado, recorrí cada pasillo de macizo y el tiempo había hecho lo suyo con las paredes y algunos sepulcros, aquel lugar tenía una energía muy particular que a muchos inquietaba, muy recomendando para quien desee probar cambios energéticos grandes y desee probarse a sí mismo en muchos sentidos, sin duda una perfecta recreación de una antigua construcción que se mantiene en pie luego de años de terremotos y cambios climáticos grandes, un macizo silencioso que seguirá observando el paso del tiempo quizá de una manera indefinida.
 

  
Los mausoleos son algo fríos por la falta de color, pero en compensación existe el patio 49 y sus alrededores, también conocido como el patio de los pobres, en esta locación está enterrado Víctor Jara quien fuera asesinado durante la dictadura en chile hace ya bastantes años, a pesar de que eran simples hoyos en la tierra y estaban muy descuidados la gran mayoría, le daba algo de colorido y viveza al entorno, con un cielo abierto sobre mi y grandes extensiones de terreno solo con galerías donde guardaba la gente a sus muertos, cientos de cruces oxidadas por las lluvias el sol y el inevitable paso de tiempo contemplaban el centenar de personas que caminaban por ahí a diario, decenas de familias numerosas que venían de visita para un reencuentro familiar con su ser querido, muchos comiendo entre risas como si aquella persona nunca se hubiese ido e incluso estuviese sentado junto con ellos, es algo lindo y agradable de presenciar, me hace reflexionar que la muerte es subjetiva y todo depende de cómo se vea, puede que sea buena, como puede que sea mala y todo eso depende simplemente de cómo interpretemos este proceso natural que a todos nos llegara algún día, sentado sobre una pequeña banca observo mi entorno y me camuflo con él, gente pasa sin percatarse de mi presencia, es como si simplemente hubiese desaparecido del lugar y fuese una pieza más de la decoración natural, el mirar detenidamente las cosas siempre ha sido un gran don para mi, el colorido vivo que le dan a los lugares de descanso es simplemente hermoso y se entremezcla perfectamente con el entorno, cintas de regalo, remolinos de todos los colores, juguetes, lonas para cubrir de sol el sepulcro, gente vendiendo pequeños recuerdos para dejarles a los ya fallecidos en su lugar de descanso, sentado largo tiempo encontré una paz muy especial, logre sentirme parte de este mundo, no interfiriendo, si no simplemente entregándome a la naturaleza y ella me acogió muy bien.



Es increíble como el tiempo vuela cuando te deja de importar todo y decides perderte en el tiempo atraves de antiguas calles y construcciones, literalmente arquitectura de la vida eterna mezclada con arte y todo en un mismo lugar que los invito a descubrir, caminando nuevamente sin rumbo fijo y la tarde ya acercándose a paso lento me encuentro en la calle bello que circunda con calle hermanas y justo tras el letrero que indica dichas calles, me hallo derechamente con una escena de película, la luz era más tenue que a medio día y creaba maravillosos efectos pasando a través de las ramas y creando sombras que se reflejaban en aquella construcción, un mausoleo familiar, como la palabra lo dice es una construcción pensada para una familia y sus descendientes asegurando así un lugar de descanso para cada miembro del clan, extrañamente a la derecha de aquella construcción un erguido naranjo con alguno de sus frutos aun colgando de él, es un espectador silencioso pero que a la vez vive en un lugar considerado solo para la muerte, me siento en una delgada línea entre los 2 eternos rivales de la vida, uno crea y el otro termina la creación principal, al final es todo parte de una misma cadena, aquella escena apretó mi corazón quedando grabada en mi mente.
 


Cada detalle cuenta en esta vida, paseando por calles más antiguas aun,  algo notoriamente extraño pero muy adecuado para el lugar se planta frente a mí, una réplica de iglesia francesa con un estilo gótico muy hermoso, con vitrales de colores en sus ventanas, cercada con una reja muy de la época también que me impide acércame para observar más de cerca, gracias a todo tengo mi negra y su tele-objetivo que me permite tener vistas de primeros planos y detalles, sobre lo alto de la pequeña iglesia se alzan criaturas con túnicas que a mi parecer son guardianes y no la muerte, junto a ellos gárgolas observan las 4 esquinas de la pequeña replica y nuevamente la vida me sorprende, en el lugar menos pensado, un panal de abejas estaba comenzando su crecimiento dentro de la boca de una de las gárgolas, no podía dejar de fotografiarlo para tener un recuerdo  de que la vida es extraña pero también muy sabia.



El día avanzo de una manera increíblemente rápida y no comprendo como ya comienza a caer sobre mí el ocaso, los colores cambian a mi alrededor y pasamos del clásico gris a un negruzco rodeado de sombras el cielo comienza a tornarse anaranjado con toques violeta y no como fotógrafo no puedo resistir a mis impulsos de fotografiar aquella escena y decidí esperar unos minutos para obtener la tomar que haría mi día perfecto, pasada ya una hora y casi muy cerca del anochecer llego la escena perfecta y logre atraparla con la negra, se las dejo para que puedan observarla.
  

Resumen  de nuestro viaje

Como resumen de esta pequeña experiencia,  deseo demostrar que los cementerios no son siempre una puerta hacia la muerte, como pudimos observar a lo largo del día, el campo santo está lleno de vida tanto en la naturaleza como en sus habitantes y visitantes que le dan un aire distinto a este lugar, no todo es gris y tan solo basta con mirar un poco más detenidamente para encontrar esos pequeños lugares con mas vida que en cualquier otro sitio, esta pequeña aventura fue realizara en el cementerio general de Santiago de chile, un lugar mágico lleno de arquitectura hermosa y muchas esculturas que son una verdadera obra de arte que no pueden dejar de visitar si vienen a Santiago, solo les tomara un par de horas y además tendrán un día de reflexión y mucha paz, por muy extraño que suene, el lugar tiene un silencio muy especial a pesar de estar situado junto a una de las avenidas más concurridas de centro de Santiago y donde se encuentra el mercado de flores por donde transitan cientos si no miles de personas a diario, los invito a disfrutar de una paseo que los llevara a reflexionar sobre la vida y por sobre todo les entregara una paz que muchos deseamos que montones de veces no logramos encontrar ni sabemos dónde buscarla, este lugar es uno de esos rincones de Santiago donde puedes perderte y encontraras más que respuestas y maravillosos recuerdos, encontraras paz y eso no lo encuentras en todas partes, me despido con un abrazo muy apretado desde Santiago.

Como llegar: 

Para llegar al cementerio general, basta con tomar el metro en cualquier parte de Santiago y llegar a la estación los héroes y combinar hacia línea 2 en dirección Vespucio norte, la estación del cementerio lleva el mismo nombre “cementerios” lleven agua y algo para comer, es un paseo que valdrá mucho la pena.


con esto me despido y agradezco que hayan dedicado un poco de su tiempo a leerme un abrazo a todos y recuerden, les estoy preparando ya el siguiente artículo que será relacionado con un viaje a pichilemu acá en chile, hablaremos de muchas cosas y daremos tips para quienes deseen ir también.

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